Por Bennelly J. Hernández Ruedas.
Durante este mes conmemoramos el Día del Trabajo, una fecha que surge de la lucha histórica que ha llevado a cabo la clase trabajadora, con el propósito de mejorar sus condiciones y derechos.
Aunque ha costado trabajo ir mejorando las oportunidades para la clase trabajadora, el paso del tiempo ha ido dando la razón de muchas exigencias surgidas; en el afán de ofrecer a la clase trabajadora, seguridad social, estabilidad económica, entre otras oportunidades que beneficien su esfuerzo y trayectoria laboral.
Es alentador reconocer que, en la administración actual, a cargo de nuestro presidente, Andrés Manuel López Obrador, se han logrado cambios contundentes en pro de los trabajadores mexicanos.
Por mencionar algunos datos, durante el Gobierno de la 4T, el salario mínimo de las y los mexicanos ha recuperado un 90 por ciento su poder adquisitivo.
Recordemos que, desde 2019 el salario mínimo ha pasado de los 88 pesos a los 207 pesos en el interior del país, mientras que, en la frontera norte incrementó a los 312 pesos; es decir que, se ha obtenido un aumento del 134.3 por ciento y del 253 por ciento, respectivamente. Este ejercicio mejoró las condiciones de más de 6 millones de trabajadoras y trabajadores.
También se estableció otorgar apoyos económicos para madres trabajadoras, beneficiando a más de 247 mil niñas y niños, con una inversión anual de 2 mil 926 millones de pesos (mdp); mientras que, en 2022 el IMSS puso en marcha un sistema de afiliación para trabajadoras y trabajadores domésticos, un sector olvidado que nunca habían gozado de este derecho.
Programas como Jóvenes Construyendo el Futuro, también han contribuido a la generación de empleos, al favorecer la contratación de 2.6 millones de beneficiarios, con una inversión de 92 mil 377 mdp.
Pero también desde la Cámara de Diputados hemos hecho lo propio. Recordarán que el año pasado, aprobamos reformar el artículo 76 de la Ley Federal del Trabajo, para duplicar el periodo vacacional de 6 a 12 días hábiles durante el primer año laboral y, su incremento en años subsecuentes hasta alcanzar 32 días hábiles. Un hecho inédito, si consideramos que este articulo nunca se había reformado desde su existencia.
De la misma manera, se prohibió la figura de subcontratación, mejor conocida como “outsourcing”; la cual impedía al trabajador, recibir beneficios y derechos de la empresa en la que presta sus servicios; garantizando la formalidad del empleo, seguridad social para él y su familia, así como el pago de días de descanso y vacaciones.
Con esta reforma en materia de subcontratación, logramos que 64 mil 500 empresas en el país, cumplieran con la obligación del pago de utilidades.
Por ello, estamos orgullosos de decir que, en México estamos construyendo un nuevo modelo de justicia y democracia a favor del trabajador. Después de todo, estamos ciertos que, la clase trabajadora es la que mueve a México.















