Ciudad de México.- Ante la urgente necesidad de proteger la economía de los productores agrícolas, la senadora Geovanna Bañuelos ha exigido a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) que, por medio de su brazo operativo Alimentación para el Bienestar, agilice de inmediato la apertura y regularización de los centros de acopio de frijol en Zacatecas.
La legisladora subraya que es indispensable garantizar la transparencia en la adquisición del grano, asegurando que existan instalaciones adecuadas, personal capacitado, insumos suficientes y reglas claras para que los campesinos puedan acceder a los precios de garantía sin contratiempos.

Para formalizar esta petición, la vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo presentará un punto de acuerdo ante el Senado de la República, exhortando también a la Secretaría del Campo del Estado de Zacatecas a asumir un rol más activo. Bañuelos solicita a la dependencia estatal que fortalezca la comunicación directa con los agricultores y coordine esfuerzos con la federación para resolver las demandas del sector, protegiendo así el sustento de las familias rurales que dependen de la venta oportuna de sus cosechas.
La senadora destacó que la inoperancia de los 52 centros de acopio, que debieron abrir a finales de octubre, obedece a fallas logísticas graves e injustificables. Entre las irregularidades detectadas se encuentran bodegas que aún almacenan grano del ciclo anterior, carencia de costales para el empaquetado, ausencia de personal operativo e incluso situaciones absurdas donde los encargados no disponían de las claves informáticas para ingresar al sistema de recepción, lo que ha mantenido paralizado el proceso de compra oficial.
Esta parálisis institucional ha dejado a los productores a merced de los intermediarios o «coyotes», quienes se aprovechan de la desesperación del campo para comprar el frijol a precios irrisorios de entre 5 y 8 pesos por kilo, muy por debajo del precio de garantía establecido. Bañuelos advirtió que, sin la intervención estatal, el esfuerzo de todo un año corre el riesgo de perderse, generando un daño económico profundo en las familias zacatecanas, a pesar de que el ciclo de lluvias de este año favoreció una producción abundante.
La tensión en el sector escaló el pasado 25 de noviembre, cuando agricultores irrumpieron en el Congreso del Estado arrojando frijol como señal de protesta y desesperación. Los manifestantes responsabilizaron tanto al Gobierno Estatal como a las autoridades federales por el incumplimiento de las fechas de apertura, señalando que mientras las bodegas institucionales permanecen cerradas, sus propios almacenes particulares están saturados y el grano comienza a deteriorarse, colocándolos en una situación de total indefensión.
Finalmente, Geovanna Bañuelos reafirmó su compromiso inquebrantable con la soberanía alimentaria y la defensa de los derechos de los trabajadores del campo. Recordó que ha mantenido un seguimiento puntual desde el Senado, impulsando iniciativas para modificar las Reglas de Operación del Programa de Precios de Garantía y asegurar mayor presupuesto y logística para el ciclo 2025, asegurando a los productores que no están solos en esta lucha por la dignidad de su trabajo.















