Por Andrés Vera Díaz
El inicio de la federalización de 874 plazas validadas por el propio Gobierno de México a maestros estatales zacatecanos, ha colocado otro frente de narrativas entre la administración de David Monreal y uno de los sindicatos disidentes.
Para el gobierno estatal, es un alivio financiero que se endose la nómina a la federación, so pretexto que la carga de más de 2500 millones de pesos que representa el magisterio local, “no permite aplicar recursos para proyectos”, aunque, ese argumento también es contradictorio. 3500 millones de pesos para el viaducto elevado mediante subejercicios, no refuerza tal idea. Para unas cosas sí, para otra no, depende de los intereses de grupo y su ansiosa necesidad de engordar bolsillos.
Sin embargo, la federalización es un asunto de profunda importancia. En el sexenio de Miguel Alonso, con empréstitos adquiridos, se comprometieron las finanzas estatales hasta el 2035. Dicha deuda, que sirvió principalmente para el pago de nómina educativa y otra parte para gasto corriente, también limitó la capacidad del estado para desarrollar infraestructura y proyectos sustentables.
Ahora, que ha iniciado el proceso de federalización, opaco como todo, absolutamente todo lo que hace la Nueva Gobernanza y ante una credibilidad mermadísima, la sección 58 del SNTE tiene elementos para reprochar el deslizamiento de la nómina hacia el gobierno de México, Sencillamente, ¿porqué no transparentar el convenio de federalización sin que exista nombre de por medio?
Dirán que cada caso es diferente por los tiempos y por lo tanto, prestaciones en activo, pero, en términos generales, se trata de que la mayoría del gremio conozca atributos como el traspaso del régimen de seguridad social, la permanencia de la antigüedad y si se retiran o anexan prestaciones.
De hecho, que los 37 mil pesos que se otorgan a quienes aceptan adherirse a la nómina federal, tendría que explicar su origen presupuestal y su objetivo. ¿Es una compensación por pérdida de derechos, es para quienes no alcanzan a cotizar en el Issstezac o es una forma de coptación?
Ahora, existen dos fondos específicos por los que la dirigencia presidida por Marcelino Rodarte se niega a que se aplique la federalización (pese a que meses atrás estaba de acuerdo), pero son los propios términos del proceso. Es decir, uno es que existe la intención de que al traspasarse la nómina, por lo tanto, la cotización en el Issstezac dejará de existir, lo que pega directamente en el fondo de pensiones y aguinaldos que tienen aún un frente legal para determinar su pago o no. En este componente, existe un abogado en especial, que ha encontrado un esquema de negocio muy atractivo. La erogación de 2 a 3 mil pesos mensuales por demandante en lo que se dirime el caso, le permite el ingreso de una gran cantidad de dinero, el hecho de que se federalice la nómina prácticamente le retira ese negociazo disfrazado de “lucha social” y de ser el “abogadazo del pueblo”.
Otro elemento, es la pérdida de legitimidad y fuerza sindical de la dirigencia, aunque 874 maestros representarían el 15 por ciento de la base, el hecho de que avance el proceso, en términos finales, lo que ocasionará es la desaparición de la sección y por lo tanto, un coto de disidencia menos.
Además, hay otro componente que prácticamente nadie ha presentado. Marcelino reprocha opacidad, pero, ¿cómo andamos en casa?. ¿Existe socialización de las cuotas, finanzas y real expansión de la negación a la federalización? En el paro iniciado el lunes pasado, no todas las secciones apoyaron la protesta, de hecho, en el sur del estado decidieron continuar con actividades.
Recordemos que hace algunos meses, salió a la luz que el propio Marcelino promovió su incorporación a las jubilaciones en el Issstezac pasando por encima de sus representados. Julio César Arteaga Gaytán, Arturo Solís Valenzuela y él mismo, miembros de la dirigencia sindical, se convirtieron en los grandes beneficiados de las jubilaciones autorizadas recientemente, dejando fuera a decenas de trabajadores con méritos reales.
Ahora, Marcelino siempre se ha presentado como un defensor de la democracia, ¿porqué no permitir que cada maestro decida si se federaliza o no? , ese es el gran punto en cuestión. ¿Será que existe temor en perder cuotas sindicales? Marcelino debería expander transparencia total.
La razón en la que parece tener razón es las aportaciones al sistema de pensiones del Issstezac, pues con menos maestros, se adelgazan éstas y se pondría en peligro el pago a maestros que no decidan federalizarse. Entonces, de fondo, pareciera que existe la intención por parte del gobierno del estado se debilite aún más al organismo. En este sentido, el Issstezac debería también transparentar sus activos y pasivos.















