Por Andrés Vera Díaz
La cargada oficial a la senadora Verónica Díaz ha promovido una marejada de unión, pero contra La Secta. Tal definición, enmarca lo que tal grupo político pretende para los próximos seis años a partir del 2027. Sumisión, indiferencia, procrastinación, simulación, embate contra los críticos y campañas de desprestigio para quienes no se alineen.

Aún faltan -lastimosamente- menos de dos años para que se vaya David Monreal, fecha ansiada por muchos sectores sociales y grupos políticos, pero la pretensión de continuismo mantiene en el terror a un gran número de zacatecanos.
Pero no solamente en la sociedad permea lo que en definición se extiende como vorágine: «El cáncer de la 4T», Zamora dixit, pretende extenderse hasta el 2033 sin merecimiento, pero sí bajo la estrategia del condicionamiento, miedo, venganza, chantaje y resentimiento.
El único logro palpable del gobierno davidista es la disminción del homicidio doloso, de ahí en más, nada conlleva una dinámica de bienestar sustentable. Si bien, los programas sociales han sido un aliciente para disminuir la pobreza, en Zacatecas no va acompañado de crecimiento económico, creación de empleo, atracción de inversiones productivas o algún elemento que promueva el circulante, como la obra pública.
Así pues, la praxis de David se acompaña de extenderse en el tiempo y eso es algo que muchísimos no están dispuestos a permitir. Por tal motivo, no todo es miel sobre ojuelas en La Secta, pues la «ungida» por el gobernador no levanta en las encuestas. El anuncio de David para hacer cambios en subsecretarías y otros cargos, obedece a la presión para que todos acaten la orden de apoyar incondicionalmente a Verónica. Todos aquellos que se nieguen, corren la suerte de ser despedidos de sus puestos. Y es que ya hay rebeldia interna, tando en la Secretaría General de Gobierno, como en la Sedesol, no hay la intención de respaldo intrínseco. La especie de «afirmativa ficta» se desliza con «cambios por análisis de resultados» que ha declarado David; y un supuesto estudio para darle justificación a las subsiguientes salidas.
La cargada explícita, sin pudor alguno, por antonomasia resulta en el rechazo natural. Todo mundo sabe que la administración estatal es básicamente operado por La Secta, así pues, los negativos directos de toda la mediocridad institucional y personal se endosa directamente.
De hecho, la campaña adelantada con el uso de recursos públicos, y otros programas adelantados con motivo de posicionar a Verónica en la percepción en la antesala de las encuestas, recuerda aquel escándalo que protagonizó la senadora Andrea Chávez, cuando se promovió personalmente con ambulancias rotuladas con su imagen. En Zacatecas dirán que no hay vehículos personalizados, pero si un evidente uso de entrega de utensilios y presencia mediática con recurso público.

Por ejemplo, entregar de manera directa las prebendas en «las posadas de la paz y el bienestar», un programa del gobierno estatal que adelanta las celebraciones navideñas en comunidades rurales y urbanas, llevando apoyos como despensas, cobijas y juguetes. Dicho programa, organizado por el gobierno del estado por medio del SEDIF , tenía como pretensión que iniciara el mes de diciembre, como lo anunciase la presidenta honorífica de la dependencia, Sara Hernández de Monreal. Entonces, el adelanto del programa desde inicios de noviembre, sencillamente tiene el objetivo de posicionar a la senadora, desde un ente que se presta al juego, pues su director, Humberto de la Torres es uno de los operadores más rancios de La Secta.

A la par del uso faccioso, el chantaje es la otra condicionante. «No tienes estructura, la estructura es de David», «si quieres futuro politico aquí te vas a estar», «llegaste gracias a nosotros y sin nosotros no eres nada»; son algunas de las frases emitidas de un tal «Zuñi» desde el despacho contiguo al gobernador.
Pero, si antes tales amenazas no se registra la sumisión, entonces se lanza la advertencia de despido o de colocar subsecretarías incendiarias, vigilantes de que se acate la orden sin preguntas, cuestionamientos ni iniciativa. Aplica la de «¿qué hora es?, la que usted diga señor gobernador».
Así pues, a la fuerza se impone el apoyo a Verónica, no bajo convencimiento ni convicción, y mientras se desbocan en usar programas para beneficio unipersonal en el preámbulo de las internas, a pesar de que la propia presidenta Claudia Sheinbaum mandase una misiva a Morena para que se establecieran reglas claras y pedir que no eixsitieran campañas adelantadas.
En el contexto de la senadora chihuahuense, Sheinbaum además expuso que el partido debía establecer en sus estatutos el nepotismo, que afectó directamente a Saúl Monreal -cuestión que La Secta propagandeó con específica dedicatoria-, pero omisos en el otro sentido de evitar el proselitismo precoz y sobre todo, faccioso con recursos públicos.
La jefa del Poder Ejecutivo federal detalló en ese marco, que hay que recordar la ética del militante y el gobernante de la Cuarta Transformación, «pues no es un asunto de llegar al poder por el poder sino con el objetivo de construir la transformación del país y dar un ejemplo». Vaya ejemplo de La Secta.
Cuatro años, más los que faltan bajo esa dinámica de exclusión, venganza, miedo y guerra sucia. ¿Nos aventamos otros seis añitos?, ¿cree usted que cambiará la sintonía? No seamos ilusos.
















