Por Andrés Vera Díaz
El segundo espacio de importancia luego del Gobernador, es sin duda la capital del Estado, pese a que municipios más grandes como Guadalupe y Fresnillo, tengan en términos económicos y poblacionales más relevancia, Zacatecas marca un referente para pelear de manera natural, la candidatura a Gobernador o Senador.
Por supuesto que hay excepciones, el caso de Arnoldo Rodríguez que lo premiaron con una delegación de Profeco luego de ser unas de las más patéticas administraciones en la historia, no le alcanzaba en capital político para ser representante vecinal, pero así es el PRI, así es Miguel y así es el sistema político, al más inepto, lo mantienen en el escenario.
Pero más allá de las vicisitudes de lo desgraciado, ahora se presenta un escenario semiótico interesante en la capital aunado a una fórmula que ha desgastado el logo tricolor. Fenómenos de arrastre como en el 98 o 2010 no hay este año para inducir los equipos Gobernador – Alcalde – Diputado.
Algunos se esfuerzan en darle un matiz diferente como en el PRI, intercambiando a Lucia por Judit y de relleno, al imberbe Peña Badillo, pero al final, resulta prácticamente lo mismo. En Morena, Soledad Luévano, quien hace sus albores en discursos públicos , debe entender que una elección no se gana en las redes sociales, más aún cuando el 60 por ciento de los habitantes de la capital no cuenta con internet, y más aún, cuando le toman la mano con Rafael Candelas, joven político, pero que se aparece en Zacatecas cada elección u oportunidad de ascendencia. En el PAN, las cosas tampoco son de sangre azul, Lupita Medina mortificando al pobre Arturo López de Lara, que prostituye aún más su débil imagen pública defendiendo a uno de los personajes más corruptos de Zacatecas, Arturo, la gente no es tan ingenua como crees. Pero retomando el tema, Lupita Medina, que su capital abonado al negarse a votar el empréstito se ha desinflado, ahora desesperadamente chantajea al líder, o eso dice que es, del blanquiazul con no darle los votos necesarios al interior del Comité Estatal para que sea el número uno de la plurinominal. Ahora Lupita también quiera la presidencia de Acción Nacional, bueno en realidad ella no, su manager Bucio, aunque si no es ésta es otra, de igual forma sigue manejando algunos hilos para convertirse en la candidata a la capital, negociando una regiduría para su hijo.
Quien no ha salido a la guerra pública o filtrada de intereses ilusorios, virtuales o manipuladores, ha sido Cuauhtémoc Calderón, quien en todas las encuestas habidas y probablemente por haber, sale arriba de todos los posibles, menos en una que mandaron hacer los propios priistas en una empresa de poca experiencia y cuyo dueño trabaja en el gobierno del Estado para tratar de minimizar el clamor al interior de alas ortodoxas del PRI, para que sea el Diputado el abanderado a la capital.
El legislador ha recibido invitaciones de todos los partidos, caso contrario de aquellos ex verdes que buscaron prostituirse en donde fuera (Xerardo Ramírez). Saben que, Calderón es un activo que impulsa la votación donde esté. Lo reconoció el propio David Monreal, que por supuesto le hubiera gustado fuese Calderón el candidato por Morena, pero Soledad ya estaba muy encaminada.
Mucho se ha comentado el trabajo de Calderón durante su periodo de alcalde, «las famosas luminarias», pecata minuta para el tamaño de corrupción e ineficiencia del trienio de Peña Badillo o Rodríguez. Tampoco se justifica un error, pero aún así, las encuestas lo posicionan como el mejor.
Calderón tiene una decisión complicada, o entra por otro partido o se dedica a sus negocios. Sin embargo, dos años fuera del escenario político merma incluso al mejor posicionado. Un político de 40 años de edad, con habilidad financiera, reputación aceptable – en comparación con los demás – , es material de construcción rentable a largo plazo, aunque un tercer salto pareciera inviable, hay algunos que han saltado hasta 6 veces (Pedro de León). Además, hay claras diferencias de forma.
Calderón debe tener su nombre en la boleta, ganar la capital y construir un proyecto de inclusión, alejarse de la debilidad Verde que poco negoció en su alianza con el PRI y se arrodilló. Nunca es tarde para recomponer el camino, lograr un gobierno alternativo bajo otra sigla, pero con una administración responsable. Si no, démosle la oportunidad a una mujer, también ya es tiempo de ellas, pero una verdaderamente comprometida, no condicionada a los desvaríos de maridos o manipulaciones de padrinos. La autonomía política, a pesar de pertenecer a un partido, convierte y dignifica a hombres y mujeres, que busquen realmente el desarrollo de su pueblo.














