Por Manuel Gaytán
Hoy en día un gran sector de la sociedad utiliza las redes sociales con mayor frecuencia, en el caso de muchos se llega a formar una adicción al uso intenso del celular o dispositivos electrónicos para estar conectados a las redes sociales, dependencia en la que me puedo incluir.
Las redes sociales no se deben de satanizar, puesto que el potencial de utilidad de estás es muy grande, sólo hay que saberlas utilizar. Líneas anteriores mencionaba una dependencia a estar conectado y es cierto, en cualquier oportunidad que tengo checo mis redes, ya sea el facebook o el twitter pero no para estar el chisme como muchos dirían, si no para checar noticias, publicaciones relevantes tales como las de Sergio Meyer, Denise Dresser, Aristegui, para muchos la mejor periodista, misma que sufrió la censura del siglo, entre otros.
Entonces no todo está mal, solo hace falta educar a nuestra sociedad para que de un mejor uso a estas redes sociales, no está mal que las usemos para un momento de relajación, de chat, somos seres humanos y necesitamos de estos ratos, lo malo viene cuando nos dejamos enajenar por estas.
Muchos mencionan que tenemos el gobierno que merecemos y hasta cierto punto es real, porque es una lástima que personas que sirven a los medios vendidos tengan más seguidores en sus cuentas sociales, que las personas críticas de renombre que han criticado al sistema con argumentos.
Me ha tocado ver publicaciones en «face» donde la gente, pide orar por el presidente de la República para que cambie y haga las cosas bien, cuando la solución no es esa, entiendo que es el muro de cada quien y que se puede expresar como uno quiera, pero que imagen mostramos como ciudadanos, repito la solución no es orar en este caso, sino abrir los ojos y no seguir votando por el dinosaurio que ya muchas veces nos ha traicionado. No olvidemos que cuando los ciudadanos los buscan para apoyos la mayoría de las ocasiones estos ni siquiera dan la cara, ah pero para servirse del pueblo siempre, claro ejemplo la deuda de pasivos laborales de PEMEX que nuestros flameantes diputados convirtieron en deuda pública, una razón más para no confiar en el tricolor y los partidos vendidos.
Continuando con lo de las redes sociales, en estos tiempos electorales tenemos una presencia activa de los peñabots, que yo renombraría pribost, que no salen de sus comentarios tontos y sin argumentos, recuerdo muy bien que cuando salió una investigación en proceso el día 11 de abril de este año; con el título “El gusto de vivir en las lomas”. Cuando se compartió en facebook este artículo, salieron a relucir los pribots,con más de 40 comentarios de cuentas extrañas donde lo único que mencionaban, era -tienen envidia al secretario le ha costado mucho trabajo lo que hoy tiene-, ¿Trabajo es vivir del erario o cómo pagar una casa que está valuada en no menos de 50 millones de pesos? Si en el caso de que esté ganara 200 mil pesos mensuales tendría que haber trabajado por lo menos 20 años para pagarla, cosa que no debería porque así las ratas siguen engordando, o la más tonta que me he topado, -para que se quejan del lic. Osorio tienen envidia de que está moviendo al país, no saben ni lo que dicen, se merece eso y más. Ánimo lic.”- entonces ese es un claro ejemplo del mal uso que le damos a las redes.
En fin podría seguir citando una gran lista de ejemplos, pero no creo que valga la pena, puesto que a nivel estado se da lo mismo, hoy en día hay varios pribots que entran en defensa de los candidatos oficiales cuando estos reciben un comentario negativo, comentarios tontos en la mayoría de las veces, donde lo único que ponen es –Arriba el PRI vamos con el Lic. Fulanito-, -Ya ganamos porque el PRI trabajamos por lo que más quieres-, -Excelente candidato-, ah pero cuestionas a los que hacen esos comentarios y no te responden como debería de ser, en muchos cosas la persona aludida quita los comentarios o los pribots te responden con cosas que ni al caso van y hasta te ofenden.
No creamos todo lo que sale en las redes, hay que poner atención cuando salen los anuncios en face de políticos, para preguntarnos ¿Cuánto se gastó el diputado, presidente, cualquier funcionario en dicha publicación? Cuestionarles en sus muros aun que el 99% de las veces estos no respondan y los eliminen, no se trata de ser insurrectos, sino de no ser incrédulos y ser ciudadanos críticos e informados.
Como diría Luis Donaldo Colosio Hijo “Este es el movimiento de la tercera insurrección mexicana, cuyo campo de batalla se libra en nuestros propios corazones, donde las únicas armas que encontremos y utilicemos deberán ser la paz, el trabajo y la patria”.














