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La opulencia de Miguel Alonso: las propiedades, el derroche y la opacidad [video - galería]


La opulencia de Miguel Alonso: las propiedades, el derroche y la opacidad [video - galería]
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Análisis

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Por Andrés Vera Díaz - PM

La opulencia del Gobernador Miguel Alonso Reyes se ha destacado no sólo desde que reacondicionó la Casa de Gobierno en la colonia Sierra de Álica y cuyo escándalo surgiera en septiembre del 2012, sino por las innumerables propiedades lujosas que adquirió durante su mandato.

El "Bellagio", como se le nombró por emular el ostentoso hotel de Las Vegas, con un gasto de once millones de pesos, claro, sacados del erario público, desbordó la superficialidad y vanalidad de quien durante niño, paseara en el icónico "carrichivo", esa pequeña caja de latón arrastrada precisamente por un chivo real, bordeando las callejuelas de aquella Alameda García de la Cadena auténtica, adornada con sus dínteles y bancas de cantera rosada característicos de un sitio meramente familiar, (sin bares ni antros ruidosos). La hondonada de propiedades de Alonso comenzó entonces a surgir de forma trepidante.

Una de las más sobresalientes es el Rancho ubicado en la comunidad de Machines, Zacatecas, de nombre San Miguel. En 2010, la propiedad era prácticamente un lote baldío con unas cuantas arcaicas fincas. En 2016, cuenta con lago artificial, caballerizas, jardín principal con fuente, residencia de 250 metros cuadrados, 4 invernaderos con valor aproximado de 2 millones de pesos cada uno y 300 metros cuadrados de terreno de sembradío para el cultivo de tomates y hortalizas que son para consumo exclusivo de Alonso Reyes. También tiene capilla propia, pues el Gobernador es ferviente católico, aunque olvida el séptimo mandamiento, no robarás.

La propiedad cuenta con 25 trabajadores, entre caballerangos, servidumbre general, mantenimiento y aunado, 4 patrullas de la policía ministerial custodian entradas y salidas del complejo a veces relevadas o apoyadas por la Estatal, reforzada la vigilancia por 15 cámaras de seguridad montadas en puntos estratégicos. Como dato complementario a la mera territorialidad, el valor de metro cuadrado catastral en ese lugar, es de aproximadamente 900 pesos. El lugar, cercado por una barda de casi dos metros de altura, tiene una extensión cercana a los mil metros cuadrados, lo que sólo por valor terrenal, se estimaría en 900 mil pesos. Pero además cuenta con otras 35 hectáreas circunvecinas para la siembra. O sea, valor del terreno, 31 millones 500 mil pesos.

Sin embargo, ese Rancho no es el único con el que cuenta Alonso, tan sólo en los dos primeros años, el gobernador priísta adquirió, a título personal, cinco inmuebles, entre ellos el rancho señalado de 35 hectáreas valuado "oficialmente" en 15 y 20 millones de pesos, monto muy superior a su percepción como mandatario en 24 meses, lo anterior fue denunciado por José Juan Mendoza Maldonado, exdiputado local del Partido de la Revolución Democrática (PRD en el 2012.

Tan sólo una de esas propiedades, el rancho San Miguel, está registrada ante el notario público número 9 de la entidad, Daniel Infante López. El 9 de diciembre 2011 Alonso Reyes compró la finca, cercana a la comunidad Malpaso, a María Irma Valerio Quintero. Es un predio de 35 hectáreas, 18 de huerta y 17 de agostadero.

Ese año Mendoza Maldonado mostró un boceto de la ubicación del rancho, así como recibos del pago de impuestos catastrales en el municipio de Villanueva (donde se ubica el rancho) a nombre de Alonso Reyes. Mendoza Maldonado denunció ese mismo año, en la tribuna del Congreso que el mandatario había adquirido en dos años de gestión 15 inmuebles, lo que indicaría desvío de recursos públicos. Ninguno de los 12 legisladores que componían la fracción del tricolor en la LX Legislatura defendió al acusado.

En días subsiguientes, el gobierno de Zacatecas rechazó las acusaciones de enriquecimiento ilícito contra el mandatario y anunció que investigaría al legislador por el delito de falsificación de documentos. Funcionarios de la administración estatal "precisaron" que Alonso Reyes poseía siete inmuebles, con valor cercano a seis millones de pesos (año 2012), último año en el que Alonso hizo su declaración patrimonial.

Y es que según Transparencia Mexicana, Alonso no ha realizado declaraciones patrimoniales en 4 años. Transparencia Mexicana ha monitoreado cuántos gobernadores han decidido hacer público este documento desde el 2010 que permite conocer el estado, evolución y valor estimado de los bienes que posee un servidor público desde el inicio hasta el fin de su encargo. En una actualización de este ejercicio, TM encontró los siguientes resultados: La revisión de la publicidad de las declaraciones patrimoniales de los gobernadores de las entidades federativas y del jefe de gobierno del Distrito Federal para los ejercicio fiscales 2012 (presentada en 2013), 2013 (presentada en 2014) o posterior, muestra que el gobernador priista ha omitido presentar sendos informes.

Retomando el caso de Mendoza, luego, en conferencia de prensa, quien era en ese año el contralor interno, Guillermo Huízar (actual secretario de Finanzas), y el procurador (entonces) Arturo Nahle, afirmaron que Alonso Reyes compró el predio de 35 hectáreas, por casi 2 millones de pesos. En dicha declaración patrimonial del gobernador, se establecía que el mandatario poseía fincas cuyo valor suma 5 millones 989 mil 675 pesos. Huízar subrayó que la compra de inmuebles no es un delito y que Miguel Alonso Reyes había adquirido siete de estas propiedades a lo largo de 14 años de servidor público, pero en realidad, sólo una adquirida en 1999, con valor de casi 700 mil pesos, otra comprada en 2006, con valor de 800 mil y las restantes, en 2008, 2009 y 2011, pero lo curioso, es que las más caras y extensas, justo en su primer año como Gobernador. Ahora a casi 6 años, esos predios son mansiones impresionantes.

Lujo en el Bellagio y San Miguel

Tanto la Casa de Gobierno como el Rancho tienen lujos que son parecidos entre sí, pisos de madera con ingeniería Santos Mahogany Natural que tan sólo en la residencia oficial costó 646 mil 485 pesos. Los 228 metros cuadrados del mármol color crema de origen español costaron 515 mil 389 pesos, mismo gusto que tienen fachadas en el salón de eventos de San Miguel. En el Bellagio, hay al menos seis ventanas abatibles con cristal de 6 milímetros, y cada una costó 19 mil pesos.

Otras son más económicas, su precio unitario oscila entre 8 mil y 15 mil pesos. Una de las puertas principales del Palacio Zacatecano fue cotizada en 428 mil 145 pesos. Al gobernador le gusta la madera. Por eso casi todo el mobiliario está hecho de madera de cerezo y chapa de olmo. Tan solo en clósets y muebles para su recámara gastó 911 mil 563 pesos. En la cocina de su Rancho se observa la utilización de los mismos materiales. Sus zapatos y cinturones tienen un lugar especial fabricado en bronce. El íntimo lugar de Alonso Reyes costó 61 mil 706 pesos. Los pantalones del gobernador están acomodados en una pieza del clóset que costó 30 mil 484 pesos.  El mueble para guardar las camisas dobladas costó 33 mil 142 pesos. Y el área para las camisas que deben estar colgadas costó 29 mil 948 pesos.

El gobernador representante del nuevo PRI tiene todas sus corbatas perfectamente alineadas en un accesorio corredizo que costó 11 mil 235 pesos. Los barandales de las escaleras de la casa, que son de cristal templado, costaron 266 mil 279 pesos. Por las coladeras, llaves sanitarias, mangueras y un tinaco, Miguel Alonso Reyes pagó 105 mil pesos. Los baños tienen tina, inodoros de 34 mil pesos, jaboneras de 6 mil y cestos de basura de 4 mil pesos cada uno.

Los detallitos

Recordando el caso "Bellagio", en el 2012, Alonso afirmó que el costo de la remodelación de su lujosa casa "oficial", era de once millones de pesos, pero el presupuesto de su importante proyecto se disparó, y el costo final fue de casi 20 millones de pesos. Y todo para poner la “casa digna” para el priista.

De acuerdo con fuentes del gobierno estatal, la habitación principal de la mansión es una réplica exacta de la suite presidencial del lujoso hotel de Las Vegas. La inversión que hizo Miguel Alonso Reyes es casi la mitad del presupuesto aprobado en 2011 para otorgar vivienda a personas de escasos recursos en el estado de Zacatecas, que fue de 49 millones 52 mil 583 pesos.

El gobernador tomó protesta el 12 de septiembre de 2010, y cinco meses después, la Secretaría de Planeación y Desarrollo Regional (Seplader) emitió el oficio PLA-AP/0569/11, en el que consta la aprobación del capricho del joven priista. “Esta Secretaría emite la presente aprobación de recursos financieros respaldados en la propuesta de inversión y expedientes técnicos correspondientes por un importe de once millones novecientos noventa y seis mil trescientos cuarenta y tres pesos”, dice el documento firmado por José María González Nava, titular de la Seplader en ese entonces, ex secretario de Sedesol y actualmente, candidato a Diputado Local.

La obra del Bellagio no se licitó. Se otorgó mediante adjudicación directa a la empresa Desarrolladora y Constructora Metro, S.A. de C.V. con el contrato SECOP-PEO-013-2011.

Los recursos estatales salieron de la partida destinada al Programa Consolidación de la Infraestructura para el Desarrollo Urbano con el nombre “Proyecto de Ampliación y Conservación del Equipamiento e Infraestructura del Desarrollo Urbano”.

Sin embargo, la obra nada tuvo que ver con el desarrollo metropolitano de la ciudad de Zacatecas ni de los municipios más importantes. Los casi 12 millones de pesos se invirtieron en demoliciones; trabajos de albañilería, cancelería, carpintería y herrería, así como instalaciones hidrosanitarias, de gas, electricidad, aire acondicionado, audio y video. Pero el dinero no alcanzó, y se tuvo que ampliar el presupuesto.

El 12 de septiembre de 2011 fueron aprobados 2 millones 975 mil pesos más para la casa del gobernador, quien ni siquiera había cumplido un año en el cargo. En esa ampliación, que se concretó mediante un convenio firmado entre Desarrolladora Metro y el Gobierno del Estado, no hay una sola explicación de las razones por las que no se cumplieron las metas iniciales. Por parte de la autoridad estatal, firmó el secretario de Obras Públicas, Luis Alfonso Peschard, quien además estuvo a cargo de la supervisión de la obra. Algunos gastos de remodelación fueron cubiertos con otros programas estatales.

Una partida de 79 mil 641 pesos fue destinada a la restauración de la cantera del inmueble. Y la colocación de plantas de ornato costó 51 mil 883 pesos. Existen otros gastos que no están amparados por contratos o que no se les puede seguir la huella. En el expediente de la obra no está el contrato correspondiente a los 4 millones 189 mil 867 pesos que pagó la Secretaría de Obras Públicas mediante el oficio PLA/AP/2010/11, a través del Programa de Conservación de la Infraestructura de las Sedes de Gobierno para la Atención al Público. Fuentes del gobierno estatal coincidieron en que el gusto por la buena vida del novel gobernador es singular. Por eso quiso tener todo el confort que ofrece el Hotel Bellagio en su propia casa. Así ya no tendría que ir a Las Vegas para gozar de los lujos y el glamour de una suite presidencial. La Casa de Gobierno es permanentemente vigilada por elementos de la Policía Estatal y la guardia personal del gobernador.

Es imposible tomar fotografías de los cambios que hizo Alonso Reyes, a pesar de ser un recinto del gobierno estatal, no propiedad privada.

Declaraciones patrimoniales y percepciones salariales

Actualmente, el Gobernador zacatecano no ha presentado su declaración 3de3, a pesar de que en octubre del 2015, Alonso afirmó ya había presentado las correspondientes que incluyen la patrimonial, de intereses y fiscal, hasta abril del 2016 no lo ha realizado; inclusive, luego de que un medio local zacatecano le cuestionara la omisión, el propio mandatario se negó a una entrevista y acusó al rotativo de tergiversar la información.

Hace 6 meses, pese a que NTR Medios de Comunicación constatara que el gobernador Miguel Alonso Reyes no ha hecho públicas sus declaraciones patrimoniales, fiscales y de intereses, en la página www.3de3.mx, correspondiente a dicha iniciativa, el mandatario aseguró que entregó esta información al Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco). Alonso Reyes afirmó que durante su sexenio se han presentado las declaraciones correspondientes a la iniciativa hecha por Imco y Transparencia Mexicana. “Lo hemos hecho en tiempo y forma; la documentación está en el acceso pleno a la información.  Desde el comienzo lo hemos hecho y hemos estado siempre en la disposición”, afirmó textual pero es mentira (imagen 3de3).

Ahora, tras realizar el análisis de sus percepciones salariales, observamos que el sueldo de Alonso Reyes mensual es de 44,687.00 pesos (según la página de transparencia del gobierno del 2010 al 2012; es decir, anualmente ganó 536,mil 521 pesos, (2010 - 2016) lo que en 6 años representa 3 millones 216 mil pesos. Como alcalde obtuvo 50 mil mensuales, por 3 años es igual a un millón 800 mil pesos, (2001-2004). Como secretario de Turismo (2005 - 2007) 31 mil pesos, total, 620 mil pesos. Como diputado local, (2007 - 2010), 98 mil mensuales, o sea en total 2 millones 52 mil pesos. Sin embargo hay discrepancias, el Gobierno del Estado ha dado dos cifras diferentes en los seis años de gobierno, primero afirmó que Alonso ganaba 44, 687 pesos mensuales, pero luego informó que ganaba 98 mil como gobernador, lo que daría un total de siete millones 56 mil pesos.

Sumando en dado caso los salarios como servidor público, que fue el pretexto que diera Huizar Carranza como contralor del Estado, en el sentido de que Alonso compró sus propiedades de manera legítima con sus salarios como funcionario público a lo largo de 14 años, da un total de más de 15 millones de pesos, lo mismo que costó del Rancho San Miguel. Entonces, ¿como adquirió el Rancho en Malpaso (un millón 880 mil pesos), la casa en Bernardez (un millón cien mil pesos), casa en Morelos (800 mil pesos), casa en Machines (400 mil pesos sin IVA), lote en Siglo XXI (215 mil pesos), casa en la alameda capitalina (415 mil pesos), Casa en Bonaterra (615 mil pesos) y otros predios enormes en Jerez, Valparaíso y Guadalupe?, que según fuentes del propio gobierno, ascenderían a un valor de 5 millones de pesos.

Es decir, Alonso no tendría entonces, capacidad financiera para adquirir propiedades por más de 8 millones de pesos (más lo que no se sabe).

Alonso y la realidad de Zacatecas

Miguel Alonso Reyes, quien al poco tiempo de su administración multiplicó la deuda pública, ya que 2010, los pasivos de Zacatecas eran de 718 millones de pesos; ocho meses después, la deuda llegó a ser de 5 mil 261 millones. En este momento, el monto es de 15 mil 918 millones de pesos.

La administración de Reyes también se caracteriza por los constantes viajes al extranjero. Según se ha dicho, el gobernador busca acuerdos que beneficien al estado. No obstante, los enterados sostienen que son pocos los cambios que favorecen a los pobladores. De hecho, son más los que aseguran que el gobernador habría amasado una gran fortuna escudado en la corrupción y la impunidad. Alonso Reyes prefiere una sociedad desinformada que no cuestione su diligencia.

Por ejemplo, hace meses ocurrió un enfrentamiento entre presuntos elementos del cártel del Golfo y supuestos Zetas. La riña se prolongó por tres días. El saldo total fue de 46 muertos. A pesar de la gravedad del asunto, el gobernador guardó silencio. Días después, Alonso Reyes aseguró que la prensa había exagerado la información y que Zacatecas era una entidad segura. Mismo caso con el bar El Botanero de Guadalupe, incendiado por delincuentes el pasado enero y en el que extraoficialmente se sospecha hubo más de 45 muertos. Sin embargo, la medianoche de ese fatídico 27 de enero, el gobierno del estado envió un comunicado, en el que se dijo que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), a cargo de Leticia Catalina Soto Acosta, investigaba el ataque en el centro nocturno. Acosta dijo que sólo hubo cuatro personas fallecidas y seis heridas, a consecuencia de un incendio generado en el interior del lugar, el cual fue controlado de manera inmediata, mientras los afectados fueron trasladados a diferentes nosocomios. Y en este contexto. recordemos cuando el exsecretario general del gobierno de Zacatecas, Esaú Hernández, renunció al cargo pues, según dijo, el narco y la corrupción son “política de estado”.

En otro sentido, el crecimiento económico en Zacatecas ha sido poco estable. Actualmente, los últimos registros señalan un incremento de 3 por ciento en la producción. No obstante, hace cinco años –cuando terminó el sexenio anterior–, la cifra era de 6.4 por ciento. De igual forma, la generación de empleos es otra meta incumplida del gobierno de Zacatecas. A inicios de 2011, el gobernador se comprometió a crear 2 mil 700 plazas nuevas. No obstante, en el último trimestre apenas abrieron mil 514. En cuanto al gasto en obras, existen proyectos controvertidos. Por ejemplo, un sector de la sociedad asegura que la remodelación de la Plaza de Armas de Zacatecas –uno de los proyectos más recientes–, fue un capricho del gobernador, apapachando a la familia Alonso, ya que la empresa constructora se ligó a su hermano Juan Alonso y a hijos de políticos.

La conclusión

La corrupción de la obra pública en Zacatecas no se había “visto” de una forma tan cínica como en el gobierno de Miguel Alonso Reyes. Los diezmos, ahora convertidos en treintenas por la asignación de obras fue denunciado el año pasado por constructores, ¿qué ha resultado?, absolutamente nada. Guillermo Huizar se convirtió, pues era el Secretario de la Función Pública, en un cómplice de un robo exacerbado. La ambición por hacer negocio y adquirir propiedades a diestra y siniestra ahora que el funesto gobernador sólo tiene visión nepotista, es una práctica no coyuntural, es un sistema implantado en el egoísmo social de una administración priista que expresa la más alta forma de corrupción nacida en el seno familiar.

No importa el color de la crítica, PAN , PRD o Morena, tampoco si es ciudadana o periodística, simplemente, les importa llenarse los bolsillos y aportar a las campañas millonarias de sus candidatos.

Varias son las preguntas políticas que la sociedad civil debería formularse: ¿Cuando estaremos a salvo de que se estén cometiendo los mismos escándalos?; ¿Cómo exigir la transparencia en el uso de los recursos públicos?; ¿En Zacatecas es aceptable socialmente enriquecerse con la contratación de obra pública? ; ¿La corrupción es sancionada moralmente o solo es sancionado el corrupto descubierto in fraganti? ¿Los políticos y funcionarios se enriquecen con el paso por la función pública? Zacatecas es un estado con grandes deudas en esta materia y quizás sería el momento de cambiar el enfoque sobre el tema de la gran corrupción investigando las líneas de la financiación de la política, bajo la firme sospecha que podemos estar parados sobre un volcán. ¿Entrará este tema en la agenda pública del resto del año y en los futuros gobernantes pero con la aplicación de la ley de forma retrospectiva? Quizás sea el momento de apuntar un gran “mani pulite”, o dicho en español, a un NUNCA MÁS a la corrupción.

Con información complementaria de La Jornada Nacional / Reporte Índigo / NTR / PerióMetro