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Réquiem por Morena… AMLO renunciará pronto


Réquiem por Morena… AMLO renunciará pronto

Por Alfredo Valadez

Ya estarán felices el PRI y el PAN… y lo que queda del PRD, también. Porque MORENA como instituto político partidista, está muerto. No-nato. Al menos no será lo que se pensaba. Algo diferente. Un proyecto de partido distinto en sus prácticas y métodos, a los partidos políticos que la sociedad mexicana arrojó al bote de la basura el 1 de julio de 2018.

MORENA no tiene ni tendrá una estructura social, ni bases auténticas, ni padrón de afiliados auténticos. Tendrá sí un enorme padrón de beneficiarios, con la política clientelar que siguen alimentando quienes llegaron a fundar este partido, sin otro propósito que la búsqueda del poder, por el poder mismo.

La verdad es que no sorprende el fracaso rotundo, de las asambleas distritales en Zacatecas, para la renovación de la dirigencia estatal. Ya se esperaba que ésta sería una disputa de todos contra todos, una demostración de “músculo”, donde los integrantes de la familia Monreal y su  “Dream Team” de operadores, no son los únicos mapaches de la pradera, aunque sí, los más visibles.

También entraron al juego de la compra de conciencias y el acarreo de miles de personas, en autobuses urbanos procedentes de distintas comunidades rurales: ex priistas, ex perredistas y miembros de la izquierda “histórica” de Zacatecas.

Personalmente o a través de sus subalternos, intervinieron además los alcaldes de Zacatecas, Fresnillo y Guadalupe –los Tres Tristes Tigres: Ulises Mejía, Saúl Monreal y Julio César Chávez-, y por qué no decirlo, también intervino en la elección de MORENA, el gobernador priista Alejandro Tello Cristerna, a través de algunos operadores que no tuvieron empacho en ser vistos.

Hubo de todo: conatos de bronca, la impugnación del padrón electoral, el intento de robo de una urna y acusaciones recíprocas de intento de fraude, por parte de integrantes de los grupos antagónicos que se disputan la dirigencia estatal de MORENA.

Y en medio del show, una sorpresa: a los organizadores de la elección interna de MORENA, no les agradó nada, la presencia de la PRENSA. Nada que tenga que ver con la claridad, transparencia y publicidad del proceso interno para renovar su dirigencia estatal.

¿Qué esconden? ¿Por qué la violencia directa y abierta contra reporteros y periodistas? ¿Usan recursos públicos en MORENA, millones de pesos de prerrogativas, y no quieren hacer públicos sus actos?

En la asamblea distrital de la ciudad de Zacatecas, que se intentó realizar en el hotel Chula Vista,  un grupo de presuntos monrealistas intentaron despojar de su teléfono celular –equipo de trabajo-,al compañero Andrés Vera, director de PERIÓMETRO, por haberse “atrevido” a video-grabar a uno de los violentos agitadores, que lograron reventar la asamblea.

Un hecho similar ocurrió en la asamblea distrital de Guadalupe, realizada en un rancho privado, ubicado sobre la carretera a San Ramón, donde estaba programado que se registrará como candidata a la dirigencia de MORENA, Catalina Monreal Pérez –hija del senador y ex gobernador Ricardo Monreal Ávila-, y donde ella misma votaría.

Al lugar fueron acarreadas miles de personas, la mayor parte de ellos campesinos y sus familias, personas muy humildes, en una práctica de clientelismo ruin, propia de las mejores épocas del PRI. Bueno pues el “método” para reventar dicha asamblea, fue literalmente atiborrar de gente el sitio. Y hay acusaciones cruzadas: los monrealistas acusan a José Narro Céspedes y a Ulises Mejía Haro de la maniobra. Y viceversa.

Pero también aquí se impidió que la PRENSA realizara su trabajo. Un enorme grupo de “guardias de seguridad” estaba desplegado en el sitio, desde la carretera, los estacionamientos y patios del salón de fiestas del rancho, y en su interior. De tal suerte que cuando vieron llegar a este reportero, esos sujetos se abocaron a sacarlo del lugar, literalmente. “No puede tomar fotos aquí”. “Tiene que salirse si no trae su acreditación (gafete) de delegado de MORENA”.

Cuando intenté registrarme en el lugar, para poder asistir a la asamblea y dar fe, como reportero a la opinión pública, de lo que ahí ocurría, de forma prepotente, altanera, una mujer que se identificó como “Mariela”, del Comité Nacional de Elecciones de MORENA, me pidió retirarme del lugar “porque no es un evento público, este es un evento privado”.

Es lógico resolver el entuerto: la asamblea de Guadalupe, fue reventada por los opositores a la familia Monreal. Estaban interesados en reventar el acto donde muy probablemente iba a ser votada por mayoría –guste o no-, Catalina Monreal Pérez, como nueva dirigente estatal de MORENA.

Y cuando se canceló la asamblea de Guadalupe, los operadores de los Monreal fueron enviados a “reventar” la asamblea de la capital de Zacatecas en el hotel Chula Vista, que presumiblemente tenían “bajo control”, José Narro Céspedes y Ulises Mejía Haro.

El problema para MORENA, es que todo este desorden se produce en todo el país. MORENA no existe, como partido, es una ficción. Un nuevo conjunto de “tribus” o “corrientes”, como las hubieron en el PRD y en el PRI, donde un grupo de caciques estatales o regionales, disponen de candidaturas y puestos partidistas. La pugna no es por el interés público ni por la nación. La disputa total es por las prerrogativas del partido y las jugosas bolsas de dinero de los programas federales.

Ante todo esto ¿qué dice López Obrador? Pues el señor presidente de la república, él se cuece aparte. AMLO cruza el pantano y no mancha su plumaje.

El que avisa no es traidor, y él, ya había advertido en una ocasión, el año pasado, que si MORENA “se echa a perder” –tiene dotes de adivino-, simplemente abandonaría a este partido. Y eso es justo lo que pasará. En el proceso electoral del año 2024, buscará decidir quién será su sucesor en la presidencia de la república.

Pero no importa por quién se decida López Obrador. A quién elija, no será él, no tendrá su carisma, ni su control de masas. Será entonces un sisma político el de MORENA. Y lo que queda del PRI, del PAN y el PRD, seguramente tejerán una “alianza”, igual o peor de antidemocrática, con un solo propósito: arrebatar el poder a la Cuarta Transformación, que no pudo siquiera, constituir un partido político, diferente a los que ya habían. México seguirá secuestrado por la cúpula política-empresarial, que creíamos derrotada en julio de 2018. (

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