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Gritan ahora los reaccionarios, falsos y sin autoridad moral


Gritan ahora los reaccionarios, falsos y sin autoridad moral

Por Alfredo Valadez Rodríguez Especial / PERIÓMETRO

En el año 2000 el PAN arribó a la presidencia del país, postulando a Vicente Fox Quesada, un gerente de la Coca Cola que lo prometió todo y no hizo prácticamente nada… salvo enriquecerse. En materia de combate a la corrupción, ninguna cucaracha, víbora prieta o tepocata cayó en prisión durante su régimen, como lo prometió en campaña.

Antes de buscar la presidencia de la república, fue primero diputado federal y posteriormente gobernador de Guanajuato. En el año de 1993, Carlos Salinas de Gortari promovió una reforma constitucional al artículo 82 de nuestra Carta Magna, para permitir que hijos de padres extranjeros (y por tanto, extranjeros de origen), pudieran ser postulados a la presidencia de la república.

Para aquellas fechas Vicente Fox ya había externado su interés en buscar la presidencia del país. Y la reforma salinista de 1993 fue se dijo entonces, un traje a la medida para las pretensiones del guanajuatense. Su madre Mercedes Quesada, nació en San Sebastián, España. Seis años después ya andaba en adelantada campaña presidencial el señor de las botas de charol.

En el año 2000 Fox llegó con un importante respaldo electoral de 15 millones 989 mil votos a la presidencia de la república, dejando atrás a Francisco Labastida Ochoa, candidato del PRI con 13 millones 579 mil votos y a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano con 6 millones 256 mil votos.

Lo que a todos sorprendió desde el principio, es que Fox llegó a la presidencia, a descansar. En Palacio Nacional “le quitaron las botas y le pusieron unas sandalias”, señaló tajante el investigador Sergio Aguayo recientemente en la mesa de análisis Primer Plano que se transmite por Canal Once todos los lunes por la noche.

Encabezó un gobierno de frases absurdas e irrisorias, pronunciando disparates que hablaban no solo de su falta de cultura, sino de su ignorancia general. En septiembre de 1999, como candidato presidencial, respecto al conflicto zapatista en el sureste del país, prometía que a diferencia del PRI, cuando él gobernara por el PAN, declaró “yo resolveré Chiapas en 15 minutos”.

Pero ya una vez que asumió la presidencia del país, admitió que “ahora sí me siento cargando la piedra del Pípila, o más grande, cargando esta responsabilidad”.

Durante la  Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo organizada por la ONU en marzo del año 2002 en la ciudad de Monterrey Nuevo León, Vicente Fox pidió a Fidel Castro, presidente de Cuba, regresar pronto a su país, para que éste no coincidiera con George W. Bush, el lamentable “comes y te vas”.

Al final de su mandato, presumía sus supuestos logros en materia económica, pues declaraba que “el 75 por ciento de los hogares de México tienen una lavadora, y no de dos patas o de dos piernas, (sino) una lavadora metálica”, refiriéndose a las mujeres. Pero sobre él y su familia se acumulaban múltiples señalamientos de enriquecimiento ilícito.

Al final de su mandato, actores políticos de oposición al PAN –legisladores federales del PRI y PRD-, presentaron una denuncia formal contra Vicente Fox ante la PGR, por el presunto enriquecimiento ilícito de los hermanos Bribiesca (hijos de Martha Sahagún, la esposa de Fox), por cerca de seis mil millones de pesos, y fraudes a la paraestatal Pemex a través de la compañía “Kilate”. Fox además fue señalado directamente como presunto responsable de  fraude financiero por más de 400 millones de dólares, donde estaba implicada la empresa privada Oceanografía, en perjuicio de Pemex.

Cuando llegó el tiempo de preparar maletas, en el año 2006, a Vicente Fox no le importó meterse ilegalmente de lleno en terrenos electorales. Ese año, en los meses previos a la elección, se enfocó en insultar públicamente al candidato Andrés Manuel López Obrador de la coalición PRD-PT, porque era “un peligro para México”, y respaldar así al candidato del PAN, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa. El candidato del PRI era Roberto Madrazo Pintado, hombre desacreditado y sin oportunidad real de ganar.

Llegó el día de la elección y “Haiga sido como haiga sido” –como dijera el michoacano-, en un cuestionado proceso electoral con múltiples irregularidades, entre otras la operación de un algoritmo cibernético denominado “Hildebrando”, aunado a fallas absurdas del PREP, se fraguó el fraude que permitió el triunfo oficial de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa.

Investigadores, especialistas y periodistas como Jaime Avilés, documentaron que en un análisis posterior de los resultados electorales, Bolívar Huerta y Francisco Portillo, fisicomatemáticos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), revelaron que el triunfo de Calderón Hinojosa, “no es producto de la voluntad ciudadana, sino de un fraude cibernético logrado mediante la aplicación de un algoritmo”.

Un mes antes de la elección presidencial del 2006, el candidato presidencial López Obrador acusó públicamente a Calderón Hinojosa de tráfico de influencias, porque cuando fue Secretario de Energía (duró ocho meses ahí), otorgó contratos de Pemex a la compañía de software Hildebrando, administrada por Diego Hildebrando Zavala, su cuñado.

A Felipe Calderón Hinojosa el IFE le asignó como resultado de las votaciones 15 millones 284 votos. A Andrés Manuel López Obrador 14 millones 756 mil 350 votos. Es decir, una diferencia de aproximadamente 250 mil votos. La elección se impugnó, se revisaron el nueve por ciento de las casillas donde se le anularon 14 mil votos al candidato del PAN, pero no hubo recuento total de votos, como pedía la oposición.

Después de tomar posesión el 1 de diciembre de 2006, en medio de un accidentadísimo acto protocolario en la cámara de diputados donde Calderón Hinojosa tuvo que entrar literalmente por la puerta de atrás, decidió legitimarse emprendiendo empezando la desarticulada “guerra contra el narcotráfico”.

Implementó una supuesta “Estrategia Nacional de Seguridad”, involucrando al Ejército Mexicano, comenzó operativos especiales en Michoacán, Tijuana, Nuevo León, Ciudad Juárez, Guerrero y Morelos. Y sí, descabezó a varias organizaciones delincuenciales, metiendo a la cárcel o ejecutando a sus líderes.

Pero el saldo más oprobioso es que bañó de sangre al país y lo convirtió en un panteón. Doce años después, tenemos en México más de 300 mil homicidios dolosos y alrededor de 40 mil personas desaparecidas en el país.

Por cierto Calderón Hinojosa sentó las bases de la Reforma Energética para poner de nuevo en manos extranjeras el petróleo, sirviendo así a los intereses del capitalismo yanqui e inglés, sirviendo así a la Voz del Amo, tal como se lo propuso el PAN en su fundación en 1939, un año después de que el general Lázaro Cárdenas del Río expropiara y nacionalizara la industria petrolera. Enrique Peña Nieto sólo concluyó la tarea que inició Calderón Hinojosa, y ellos son los responsables de los gasolinazos.

Ante estos hechos, poquita memoria y vergüenza debieran tener ahora los integrantes del PAN, y callar ante el desastre social, económico y político que dejaron. (FIN)

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