fbpx

Zacatecas  |  Noticias reales

.

¿Nueva democracia?


¿Nueva democracia?

Por Ricardo Arteaga

Hace años legisladores de diversos estados y federales prometieron realizar diversas reformas a nuestras leyes electorales para lograr una mayor participación ciudadana, solamente permitieron que diversos sectores participaran en candidaturas, se abrieron oportunidades para que existiera una mayor equidad en cuanto a candidaturas entre hombres y mujeres, se reformó el sistema de partidos y de igual forma se regularon la cantidad de spots publicitarios tanto de los partidos como de los candidatos en radio y televisión, empatar los procesos electorales a nivel nacional y permitir la elección consecutiva, entre otros cambios.

Los cambios realizados mediante dichas reformas electorales no fueron más allá  de regulación y de aperturar espacios para ciertos sectores, en pocas palabras fueron cambios muy superficiales sin lograr cambiar nuestro modelo democrático. Muchos se preguntarán ¿qué es la democracia? misma que podría definirse como un modelo o un sistema político mediante el cual se ejerce el poder, atribuyendo derechos y obligaciones a los ciudadanos, entre los cuales podemos encontrar el derecho a votar y ser votado, en otras palabras a elegir a sus representantes para que estos ejerzan el poder en beneficio de los mismos y al mismo tiempo poder resultar electos para el mismo fin, esto arroja como resultado una democracia representativa; por otra parte las obligaciones que se adquieren como ciudadano de nuestro país muchas veces son olvidadas, desde el pago de impuestos hasta vigilar y exigir rendición de cuentas, algo que no sucedía desde hace bastantes años.

La democracia representativa es bajo la cual nos hemos regido los mexicanos desde hace años, sin embargo, han ido modificando nuestro sistema político y de gobierno con la finalidad de sembrar en la población, como lo hemos señalado en varias ocasiones, aquella cultura en la que se creía que la democracia solamente se basaba en elegir a nuestros representantes y esperar a que alguno velara por nuestros intereses colectivos. El resultado fue otro, en nuestro modelo democrático el poder económico logró sobreponerse al poder político, empresarios comenzaron a financiar campañas políticas a cambio de favores y beneficios para sus empresas una vez que obtuvieran el triunfo sus patrocinados. Durante años, esta forma de operar a través del dinero ha sumido a México en la corrupción, en la impunidad y en la entrega de nuestros recursos naturales, así como la fuerza de trabajo de los mexicanos a intereses personales para lograr mayor riqueza para unos cuantos. Hace falta analizar los porcentajes de personas en condiciones de pobreza para entender que en nuestro país la distribución económica has sido desigual e injusta.

Desde hace años, López Obrador, ha señalado la urgencia de separar el poder político del económico; modificar el sistema democrático sería una de las principales acciones para lograrlo, las licitaciones de obras públicas no es suficiente para evitar la corrupción, la participación ciudadana en la toma de decisiones sería uno de los tantos candados y filtros que deben buscarse para evitar la corrupción que tanto daño ha ocasionado. La propuesta de consultas ciudadanas y plebiscitos deben, no solo considerarse en nuestras leyes, sino convertirse en una práctica común.

La consulta ciudadana realizada este fin de semana, no solo tenía el objetivo de validar y respaldar una decisión tan importante para la economía o para el ecosistema, también tuvo la finalidad de dar el primer paso a transitar hacia una democracia participativa y con ello dar inicio a la cuarta transformación del país, sacando el poder económico del político, al menos de las decisiones que deben ser tomadas por ciudadanos y gobierno, no por empresarios y gobierno. El debate en torno al tema ha sido polémico pero muy necesario para fortalecer una democracia a la que se desea llegar, conscientes de mejorar dicho método, se deberá continuar consultando al pueblo mexicano sobre decisiones tan trascendentales. El combate a la corrupción ya comenzó, quienes tienen intereses en que ésta continúe desatarán una guerra mediática como nunca antes en nuestra historia democrática, el respaldo de un ciudadano informado y participativo hará el contrapeso a éste poder económico.

Compartir