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Manuel Felguérez, pintor del neoliberalismo


Manuel Felguérez, pintor del neoliberalismo

Por: Alfredo Valadez Rodríguez / Especial para PERIÓMETRO

El pasado jueves 25 de octubre, en un hecho cuestionable para muchos de nosotros los universitarios, las autoridades de la Universidad Autónoma de Zacatecas decidieron otorgarle el doctorado Honoris Causa, a un artista plástico sin causa social, sin mérito popular, sin compromiso con su comunidad.

Circuló entonces en redes sociales una postura: Universidad científica y popular / Pobre y en quiebra / Otorga el Honoris Causa / Al artista del gobierno neoliberal / Tutor del “rompimiento” con la historia / Padre de cuadros que no dicen nada / Hijo del hacendado de Valparaíso / Que perseguía a muerte / A campesinos que reparto agrario pedían / Sin ningún compromiso o aportación social / ¡pero en la ONU ya tiene mural!

Documentamos nuestra postura, de nuestra digna rabia. ¿Es merecedor del Honoris Causa el señor Manuel Felguérez Barra? Depende. Por la UAZ creemos que no. Por el ITAM o la Universidad Iberoamericana, quizá.

El 28 de julio de 2010, en una entrevista publicada por la revista México Desconocido de la capital del país, el artista plástico ofreció datos reveladores sobre sus orígenes, sus antecedentes familiares, corroborando cómo, en muchos casos, infancia sí es destino.

Nacido en la Hacienda de San Agustín del Vergel, municipio de Valparaíso Zacatecas, Manuel Felguérez nació en 1928, una época donde en el país “se vivían tiempos muy conflictivos”, se narra en la revista, pues apenas, como sabemos “unos años antes había terminado la revolución armada, pero la tenencia de la tierra no era segura y los reclamos agrarios se extendían por todo el país”. Y señala directo al respecto Felguérez, en unos párrafos que no tienen desperdicio:

“Mi padre comandaba ciertas fuerzas para defender la hacienda, pues los campesinos reclamaban la tierra por medios violentos. Uno de mis primeros recuerdos fueron algunos enfrentamientos a balazos entre las fuerzas leales de la hacienda y los agraristas”.

En este escenario, por razones de seguridad su familia emigró a la capital del país, y su padre intentó negociar los bonos de la Deuda Agraria, pero al año siguiente murió.

“Yo tenía siete años, mi madre ya no quiso volver y abandonó la hacienda. Yo volví a Valparaíso sesenta años después porque me hicieron hijo predilecto del lugar, y a la Casa de Cultura le pusieron mi nombre. Si no regresé antes fue porque mi madre siempre decía: ‘no vayas a Valparaíso porque te van a matar”.

Hasta aquí un fragmento de lo publicado hace más de ocho años por la revista México Desconocido. Pasaron los años y Felguérez viajó aun siendo niño a Europa. Conoció mundo y comenzó a acercarse a las artes plásticas. Siempre con un sesgo de derecha, acrítico a la problemática social y política.

Luego a finales de la década de los sesenta del siglo pasado –en pleno periodo crítico para América Latina, etapa de movimientos sociales, de luchas populares, de manifestaciones y represión (la masacre de las Tres Culturas es la más oprobiosa en México), Manuel Felguérez y otro grupo de artistas fundaron “La Generación de la Ruptura”.

Una corriente que fundaba el neomodernismo, con artistas abstractos “abiertamente confrontados con la tradición de la Escuela Mexicana de pintura, encabezada por Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco”, casualmente los muralistas que plasmaban la historia, las luchas populares, las conquistas sociales y laborales. Eso a la basura. Ellos estaban “en contra el movimiento del neonacionalismo en el arte mexicano”, abiertamente en contra de la historia política y social del país. A favor de la desmemoria. Consideraron que “no era su papel”, fijar postura en torno a los problemas sociales. Pero sí se beneficiaron del presupuesto público.

Los artistas de La Ruptura pintaron 12 murales abstractos de gran formato que fueron expuestos en la Feria Mundial de Osaka, Japón, en 1970. Manuel Felguérez comenzó entonces a cosechar frutos por su acrítico arte decorativo. En Zacatecas en 1998, el gobierno del estado le donó un valioso inmueble histórico para crear el Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez.

Fue inaugurado el 4 de septiembre de 1998 por el entonces gobernador Arturo Romo Gutiérrez, a unos días del final de su sexenio. Luego en 1999 Ricardo Monreal Ávila amplió la donación del espacio físico, en el mismo inmueble, para ese museo.

Después siendo gobernadora Amalia García Medina, el viernes 4 de abril de 2009, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA) y el gobierno de Zacatecas otorgaron a Manuel Felguérez el “Premio al Creador Emérito”, que consistió en 100 mil pesos, una medalla de plata y un reconocimiento por su trayectoria.

Hace dos años, el miércoles 27 de Julio de 2016, el ex presidente Carlos Salinas de Gortari –principal instaurador de las políticas neoliberales de ajuste estructural y apertura comercial a empresas trasnacionales-, realizó una visita especial a Zacatecas, donde además de ajustar negocios privados, visitó acompañado de su familia en el museo de Felguérez, en medio de un importante despliegue de seguridad.

Y quizá –solo quizá-, por sus servicios prestados a los gobiernos de corte neoliberal, no solo en México, apenas el pasado 26 de septiembre de 2018, Manuel Felguérez Barra, acompañado personalmente por Enrique Peña Nieto,  inauguró su mural abstracto de gran formato, en la antesala del salón plenario de la asamblea general de la ONU, en Nueva York. Su obra en la sede del organismo mundial incapaz de condenar, entre muchas otras cosas, el genocidio y guerra brutal en Siria.

El pasado jueves 25 de Octubre de 2018, al recibir el máximo galardón académico que puede otorgar una universidad, las primeras palabras de Manuel Felguérez fueron reveladoras: “este premio de honrarme con su doctorado Honoris Causa de la Universidad Autónoma de Zacatecas, pues es algo que le tenía yo muchas ganas”.

Como invitado especial a la ceremonia del teatro universitario “Fernando Calderón”, estuvo presente el ex gobernador Genaro Borrego Estrada, uno de los seguidores leales del salinismo (ex dirigente nacional del PRI, ex director general del IMSS, donde reformó su ley), y actualmente Director de Asuntos Corporativos de la trasnacional regiomontana FEMSA.

Felguérez no erró al recibir el Honoris Causa de la principal universidad pública en su estado natal. Se equivocó quien decidió otorgárselo por la UAZ.

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