fbpx

Zacatecas  |  Noticias reales

.

¿La muerte de Antorcha Campesina?


¿La muerte de Antorcha Campesina?

Por Andrés Vera Díaz

Un sinfín de organizaciones adheridas o integradas a partidos políticos existen en el país, muchas como aparato para la conformación y mantenimiento de estructuras, otras como forma de coacción y compra del voto, finalmente el fin es el mismo, coptar electorado para el sostenimiento político de un instituto.

El PRI, cuenta con 27 organizaciones adherentes entre los que se encuentran el Frente Revolucionario de Campesinos y Trabajadores de México, A.C. y la  Confederación Campesina Mexicana no Reelección. También cuenta con 11 organismos políticos y entes que forman parte de la estructura como Antorcha Campesina, el  Organismo Nacional de Mujeres Priístas – Onmpri, Movimiento Territorial – MT, Red Jóvenes por México – Rjxméxico, Fundación Colosio, Instituto de Capacitación y Desarrollo Político, A.C. – Icadep. Federación Nacional de Municipios de México, a.c. – Fenamm, Conferencia Nacional de Legisladores Locales Priistas A.C, Asociación Nacional Unidad Revolucionaria, A.C. – Anur y la Asociación Nacional Revolucionaria General Leandro Valle – glv; así como los sectores: CNOP,  CNC y CTM; que aglutinan desde el control de legisladores locales, hasta cotos universitarios, así como grupos específicos de acción por estrato social, todas con una misma esencia, relacionar estructura para la continuidad partidaria y claro, el impulso de ciertas candidaturas, aunque en cuanto a las de Gobernador y Presidente, se unen todas al unísono.

Gran parte del presupuesto asignado al partido se reparte entre éstas, otorgando apoyos condicionados, chantajeando a gobiernos aunque sean del mismo bando en una correlación ficticia de combate a la pobreza justificando la necesidad de existencia de la misma para alegar de igual forma, la razón de ser de dichas agrupaciones.

Una superestructura en términos de tamaño y acción, que pretende ser desvanecida, destruida desde su raíz, el financiamiento público para evitar la entrega de dádivas y por ende, la corrupción del voto en tiempos electorales. Así lo ha manifestado el propio Andrés Manuel López Obrador en una gira por Sonora, tras reunirse con la gobernadora de ese estado, Claudia Pavlovich, sostuvo que no dará apoyo a intermediarios, como lo es la agrupación de Antorcha Campesina. El presidente electo criticó a las agrupaciones que piden dinero para repartirlo a sus agremiados, además que insistió que esa práctica se acabará con el nuevo gobierno.

Y es que resulta curioso que Antorcha, de supuesta tradición “marxista”, practique el mantenimiento de la pobreza con paliativos para sostener una forma de vida social que no abate la misma, sino la aletarga con apoyos mediáticos, eso no es una visión socialista, todo lo contrario.

Antorcha desde su creación en 1974, en Puebla, buscó la adherencia al grupo en el poder, bajo el entendido que distraer la ortodoxia priista pretendiendo crear la percepción de una base crítica, contracorriente y con visión de izquierda, manifestaría la pluralidad ideológica al interior del PRI, pero jamás se han rebelado en sí, jamás se han autocriticado ni hecho lo propio a los gobiernos estatales y federales en turno; es una organización con el firme propósito de agrupar pobreza para administrarla. Como en todas las demás, sus dirigentes son los únicos que no son pobres, inclusive se placean en camionetas Land Rover.

En Zacatecas la historia de minimización se dio por sí misma, con la pérdida en las urnas de su dirigente Osvaldo Ávila, el poder político quedó reducido a un municipio cuyo cacicazgo perredista será una pesadilla, inundado de delincuencia y con un presupuesto raquítico, Trancoso se convierte ahora en el bastión antorchista, cuya “fortaleza” de 50 mil agremiados como ellos mismos han presumido, queda más en la virtualidad que en la realidad.

¿Será el final de Antorcha Campesina?. La soberbia no les permitió acercarse y negociar rápidamente con AMLO. ¿Qué podían perder en ese intento?. Uno que otro acuerdo, pero el sostenimiento de la organización era primordial. Hasta hace poco, tenían pretensiones de convertirse en partido nacional, claro como forma de chantaje, pero, ¿y ahora, quién podrá ayudarlos?.

Compartir