Zacatecas y sus noticias reales

.

La sacralización del político y el pragmatismo maduro


La sacralización del político y el pragmatismo maduro

Por Andrés Vera Díaz

“Todos son necesarios” dijo Ricardo Monreal a te la pregunta de quién redacta, sobre si el discurso a la baja de “la mafia del poder” se produce por el abandono del doctrinarismo puro que venía manejando AMLO desde el nacimiento de Morena.

Una afirmación casi axiomática en términos de sumar para ganar. ¿Qué importa de dónde provenga y cuáles fuesen sus pecados?. La base de las adhesiones en todo el país al proyecto lopezobradorista se sustentan en que al entrar al equipo, deben adoctrinarse con los principios básicos, “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo” (por cierto que ese eslogan también ha sido relegado en el discurso”.

Lo anterior presenta dos problemáticas fundamentales. La idiosincrasia en general del mexicano no es de respeto irrestricto a la legalidad, claro que hay ciudadanos decentes y honestos, pero la corrupción se justifica cuándo los políticos, funcionarios y líderes religiosos la practican casi como un mandamiento, provocado por el propio sistema, de tal forma, que hacia abajo, nada se compara con el “moche” por obra pública de mediana inversión o los 200 pesos que pide un oficial de tránsito. Entonces, la corrupción tanto cultural como sistémica, forma parte de la vida cotidiana del país, en este sentido, como minimizarla si en tus adhesiones se insertan aquellos que formaron parte de la mafia, ¿acaso el adoctrinamiento de pertenecer a un partido que se dijo honesto y de cambio, garantizará el cambio estructural de la forma de pensamiento del corrupto o que fue parte de su propio sistema de supervivencia?.

Además, existe otro cuestionamiento. ¿Podrá acaso AMLO y los más fieles, vigilar toda la administración pública, no sólo la gobernada por ellos?. Digo, si nombras coordinadores a quienes han vivido lucrando de la pobreza, chantajeando mineras, pidiendo la cuota a los diputados emanados de su marca, cómo demonios creen que al llegar al poder esto cambiará?. Eso es una falacia. Espejitos comprados y revendidos por el propio López Obrador.

No dudo de la calidad moral del tabasqueño, pero esta demagogia se concentra en el propio existencialismo de él, reforzando la figura del presidencialismo “yo solamente podré acabar con la corrupción” dijo. Es casi endiosar una figura y que se crea a ciegas en él. Una especie de fe encausada en lo electoral. Esta forma de proyección, es el cimiento en el que trabajan las religiones.

La sacralización en un país como éste parece tener una relevancia significativa, mezclada con dos poderosos ingredientes, el hartazgo social y la esperanza. Pero en términos de “conversión” como lo dijera el mismo Ricardo Monreal, ¿se refiere simplemente al apoyo coyuntural electoral, o a un cambio de ideales y acciones?. Basándome en su berrinche anterior a la candidatura de la CdMx, creo que mientras haya hostia, le seguirán rezando al mismo Santo.

Bueno, a donde voy con esto, lo que quiero decir es que algunas entidades “seculares” dentro de la política, como “la Patria,” “la Raza”, “la Revolución”, “el Proletariado”, se convierten en un absoluto y requieren la obediencia de la gente que cree que tales entidades son el dador del significado a la vida, por el cual deberían estar dispuestos a sacrificar su vida. En cualquier nación se sacrifica la vida en tiempos de guerra para salvar al país. De esta manera, el país se convierte en un dios secular, o en este caso, un dirigente que dirige el rechazo al partido en el poder y sus aliados.

De todas formas se otorga el beneficio de la duda, pero recordemos que la fe sin obras es fe muerta. Dos años, dos para que se vean cambios sustanciales, si no, adiós Andrés Manuel.

Compartir