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Zacatecas y sus noticias reales

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Élite desesperada


Élite desesperada

Por Ricardo Arteaga

La desesperación entre la elite priista y gobernante se ha hecho visible durante las últimas dos semanas, a tal grado de que sea el mismo presidente Peña Nieto el que le entre a la guerra sucia en contra del principal contrincante, Andrés Manuel López Obrador, sabe perfectamente que el candidato al que impuso a la base priista para que encabece la candidatura al máximo cargo que se puede aspirar en el país no levanta por más intentos que realicen por hacerlo parecer un ciudadano común y corriente no ha sido suficiente para lograr siquiera subir algún par de puntos en la preferencia de los electores.

En el 2006 Antonio Sola logró generar temor entre la población y el sector empresarial al crear la campaña en contra de AMLO señalándolo como un peligro para México, lo comparó con el presidente de aquella época en Venezuela e incluso generó la percepción de que de llegar al poder pondría a México en las mismas condiciones por las que atravesaban en el país sudamericano, los mexicanos desconocíamos su situación y muchos cayeron en la mentira, esa campaña fue el acabose para Obrador, en el 2012 la compra de millones de votos a través de tarjetas logró derrotarlo nuevamente llevando al que puede ser señalado como el peor presidente en la historia de México.

Ahora han emprendido una estrategia para tratar de descalificarlo nuevamente, la supuesta corrupción cometida por representantes de Morena (Eva Cadena) para beneficiar al líder de dicha institución política, la supuesta pinta de bardas por parte del partido en el poder en venezuela en apoyo a AMLO y los señalamientos de que el gobierno ruso interviene en las elecciones en el país para apoyarlo han fracasado, pareciera ser que no han comprendido por qué, las condiciones y la situación en el país no son las mismas que en el 2006 ni del 2012.

En aquel año salía de gobernar un presidente que había sido impuesto por el priismo para permitir la transición gubernamental de un partido a otro, un personaje “populachero”, de botas y con un lenguaje “muy mexicano”, el proyecto para echar a andar la aprobación de diversas reformas que beneficiarían a empresas transnacionales aún no se había realizado, la posibilidad de que perdieran la presidencia y con ello fracasaran todos esos acuerdos los tenía atemorizados, los mexicanos aún no habían tenido el sabor amargo que dejaron en la actualidad las reformas, la reforma educativa no había golpeado al magisterio, la reforma  fiscal no había generado nuevos impuestos, la energética no había disparado los precios de los combustibles, la inseguridad y la pésima estrategia para combatirla habían dejado miles de muertos, la pobreza no se sentía como en la actualidad, no pagábamos tanto por los productos de la canasta básica, ni mucho menos se habían descarado tanto como corruptos, entre muchas cosas más que han generado molestia y conciencia entre los mexicanos.

Otra característica que ha cambiado es la estrategia de Andrés Manuel, parece ser que ha entendido perfectamente los motivos de sus dos derrotas anteriores, ahora toma la delantera ante cada ataque y lo utiliza para posicionarse aún más, las bardas en Venezuela se volvieron virales y una burla completa, de igual forma los señalamientos del apoyo de Rusia, lo que ha generado molestia hasta en el presidente, ocasionando que lance ataques a quien teme lo pueda llevar a la cárcel, mensaje que fue respondido en forma chusca y en tono de burla que terminó generando aún más empatía para el que lleva la ventaja rumbo a las elecciones de este año.

Es claro que el crecimiento de Morena y de su precandidato presidencial ha generado preocupación en más de uno debido a que algunos gobernantes, tanto del sexenio pasado como del que está por terminar, puede terminar en un reclusorio como consecuencia de su corrupción, la guerra sucia continuará pero ninguna estrategia logrará que los mexicanos olvidemos tantos años de abuso a nuestra confianza, a nuestros bolsillos, a nuestra seguridad y mucho menos lograrán que olvidemos que la crisis por la que atravesamos las familias mexicanas es por la ambición que han mostrado para llenarse los bolsillos.

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