Zacatecas y sus noticias reales

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“Juntos haremos … ¿qué haremos?”


“Juntos haremos … ¿qué haremos?”

Por Andrés Vera Díaz

 

La coalición “Juntos haremos historia” conformada por Morena-PT-PES, no ha dejado un buen sabor de boca en ninguno de los tres partidos. “Andrés Manuel sabe cómo nos trae”, me comentó un  precandidato a diputado, en razón de que mucha de la militancia no se atreve a cuestionar la decisión del propio mandamás.

Eso crea una sensación de aceptación, pero la realidad es que hubiera sido más pertinente mandar un mensaje de unidad al PRD y MC, para así terminar de desgajar a esos partidos y reforzar sus filas. La adhesión del PES, instituto político de Osorio Chong tiene la evidente lectura de un enojo por de más lógico del secretario de Gobernación ante la designación de Meade como candidato, y ese ardid, pretende desmoronar el descontento de alas priistas. Sin embargo, el peligro es latente y el menosprecio por las bases morenistas es muy evidente.

Tan sólo hace 6 meses, el propio AMLO había incluido al PES en el selecto grupo de “la mafia del poder” y sostenía que “por congruencia”, era imposible pensar en una alianza. Ahora el tema se ha vuelto un rescoldo vivaz para alejar preferencias hacia el propio PG. Y es que, ¿qué garantía existe de que Encuentro Social , primero, se una a la agenda política – legislativa de sus aliados (matrimonio igualitario y aborto); segundo, ya que obtenga algunas posiciones, el pragmatismo de Hugo Eric Flores minimizará grupos parlamentarios para su conveniencia. Bueno, para muestra un botón, y que botón, dos diputados federales del PES le hicieron el caldo gordo al PRI para votar la repudiada Ley de Seguridad Interior.

Estas discordias, han aterrizado ya en Zacatecas, aunque con un tinte mucho más personalista. El día, en que “mañosamente” anunciaron en Fresnillo la coalición (por temor a las preguntas incómodas), fue gente de Omar Carrera y el propio Víctor Bravo del PT, quien sin permiso de la dirigencia estatal, invitaron a medios locales arropando a una de las diputadas más lastimosas en la historia del Congreso zacatecano; Iris Aguirre, más que criticada por sus posturas casi racistas y clasistas, además de pedir “moches”, ser exhibida como ignorante del quehacer legislativo y postear en redes actos publicitarios engañosos, se suman a una palestra para inhibir la prácticamente amarrada candidatura a Fresnillo del menos de los Monreal.

Y no precisamente por contrarrestar el efecto Monreal, sino para conformar un pequeño frente que les permita negociar posiciones aunque de antemano sepan, en Morena no hay democracia, todo se resuelve en la Ciudad de México. Al acto, novatearon una vez más a Fernando Arteaga, quien cobijado por ideales asesinados una y otra vez, acude a ensanchar berrinches personales mediáticos, y es que ya se sabe cómo opera Carrera, se enemista con sus padrinos políticos porque no lo consideran en planes de largo plazo, pero al cabo de un par de semanas se alinea nuevamente. Por tal motivo, lo tratan así.

Pero, ¿entonces cómo esa alianza desmorona en Zacatecas la pretensión de adhesiones supuestamente competitivas?. La eterna pelea entre los históricos de Morena y los Monreal deja entrar a un nuevo actor, el PES que debe admitir como sea intereses particulares con tal de ganar una que otra candidatura, convierte a la coalición, en otro gazapo político y además, en un servil partido sin sustancia, como parapeto de oportunistas candidatos.

No estoy en contra de la integración de contradicciones ideológicas o filosóficas, pero el pragmatismo de Morena puede resultar peligrosa a la hora de gobernar, porque entonces el sistema contra el que se dice luchar, está inserto en el propio antisistema, y eso en esencia, más que una contradicción, es una aberración social.

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