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Tello: El gobierno de las mentiras diferentes


Tello: El gobierno de las mentiras diferentes

Por Alfredo Valadez Rodríguez / Especial para PerióMetro +

Estaba en campaña electoral. Y aprendió a mentir, diferente. Muchos le dieron el “beneficio de la duda”, por ser decían “de buena familia”. Ataviado con su blanca piel de oveja (su asesor extranjero le recomendó oportunamente desvincularse del PRI y demás partidos rémoras: PVEM y Panal), y el lobo prometió al electorado, encabezar un gobierno realmente distinto. Porque él decía, sí tenía una familia, no como el otro que se iba. Y lo más importante, afirmaba, él no tenía ningún vínculo con el crimen organizado.

Los principales reclamos de la población, aseguraba Tello Oveja, eran dos: combatir de manera real y eficiente la violencia e inseguridad que prevalecen en todo el estado de Zacatecas; y No endeudar más al estado. La ruta de contraer más deuda pública no era una opción. Más deuda no. Debían buscarse otras vías.

Estando en campaña, Tello Oveja declaró abiertamente que la situación financiera de Zacatecas “no daba” para más endeudamientos. Dijo a La Jornada Nacional, antes de los comicios, que la deuda pública que le dejaría Alonso Reyes, rondaba los 12 mil millones de pesos (es decir, 9 mil 500 millones de pesos más de quebranto, que los 2 mil 500 millones de pesos que dejó la perredista Amalia García Medina, en el año 2010).

Esa cifra de 12 mil millones de pesos de deuda pública la confirmó el alumno más osado de Guillermo Huizar Carranza: el también contador Jorge Miranda Castro, Secretario de Finanzas, quien al presentarse ante el pleno del congreso del estado para argumentar por qué el nuevo gobierno del PRI, sí quería contratar nuevos empréstitos, reveló que la pretendida “reingeniería financiera” buscaba “llevar” a un mayor plazo la deuda pública contraída por el gobierno estatal, en el sexenio de Miguel Alonso Reyes (donde Tello Oveja fue Secretario de Finanzas).

La cosa explicó Miranda Castro (quien a su vez ya había sido Secretario de Finanzas, en el sexenio de Amalia García Medina), es que en este momento el “servicio de la deuda” de Zacatecas, esto es el pago anual que debe pagar el gobierno a todos sus acreedores, principalmente la banca comercial, es de casi mil millones de pesos, para los próximos 12 años. Esa es la deuda pública real de Zacatecas: 12 mil millones de pesos.

Estos pagos dejan al gobierno con poco margen de “movilidad”, luego entonces, expuso Miranda Castro, una “reingeniería” permitiría bajar esos pagos anuales a solo 700 millones de pesos, pero durante un periodo de tiempo mayor: veinte años. Es decir que con la contratación de los nuevos empréstitos “que no son deuda”, la deuda real se incrementará a más de 14 mil millones de pesos… mucho más, tomando en cuenta la crisis económica, la volatilidad financiera y el costo del dinero en el sistema financiero internacional.

Gracias a los oficios del PRI-Gobierno, con el respaldo de los diputados del PVEM, Panal, PAN y algunos del PRD, el proyecto de “reingeniería”, que en realidad es un “reendeudamiento”, prosperó y fue aprobado.

Pero además durante su campaña electoral Tello Oveja exhibió la enorme mentira de Alonso Reyes sobre los “logros” en materia del combate a la violencia y la inseguridad. Y a pesar de la supuesta inversión de 4 mil millones de pesos  que dijo el ahora titular de FONATUR, haber realizado en materia de infraestructura en Seguridad Pública (ésta afirmación retórica no soporta siquiera una investigación superficial de la Auditoría Superior de la Federación), hoy la realidad de la entidad echa abajo la demagogia alonsista: Zacatecas atraviesa hoy por una de las más oscuras y trágicas etapas de violencia criminal e impunidad de toda su historia reciente.

Sin que nadie se les ponga enfrente las organizaciones criminales bañan de sangre a los 58 municipios de la entidad, ante la indolente actitud de Tello Pilatos, quien prefiere voltear la mirada a otros lados, lavándose las manos al asegurar que él (efectivamente) no tuvo nada que ver en la designación del general Froylán Carlos Cruz, como nuevo Secretario de Seguridad Pública del estado. El responsable dice Tello Lobo, es el General Secretario Salvador Cienfuegos Cepeda.

¿Entonces el domingo 5 de junio del 2016, los ciudadanos de Zacatecas votamos en las urnas por un gobierno constitucional, o por un régimen militar señor Tello? Ahora sabemos que, de hecho, Tello Lobo tenía planeado designar al General  Antelmo Rojas Yáñez –ahora en retiro-, como titular de la SSP. Pero Cienfuegos tenía otros planes para Zacatecas.

Por lo pronto en lo que a atribuciones le corresponde al gobernador Tello, hoy está más que visto que los policías estatales y ministeriales están oportunamente listos, pero  para reprimir manifestaciones sociales contra los gasolinazos y para desalojar a campesinos y habitantes de comunidades rurales que le estorban a la industria minera. Nada más.

Indolencia, corrupción institucional a todos sus niveles y un enorme agravio contra la sociedad en general marcan ya al régimen de Alejandro Tello Cristerna. No es cosa de risa. Estamos hablando de la muerte violenta e impune de centenares de hombres, de mujeres y de menores de edad, que por mil circunstancias de la vida y supuestos vínculos con el crimen organizado -no aclarados ni comprobados-, han sido asesinados.

 Tello Cristerna cree que con haber comprado ya a casi todos los medios de comunicación, y pagado jugosos cheques a periodistas y locutores proclives de siempre al embute institucional, la verdad se mantendrá oculta. La voz popular y la historia contarán sin embargo cómo, ante una sociedad aturdida por la violencia y golpeada por la economía rapaz, gobernantes como Alejandro Tello (y sus familias) solo pensaron en enriquecerse, siendo comparsas y facilitadores del gran capital trasnacional: de Goldcorp, de Frisco, de Peñoles, de Grupo Modelo, de FEMSA…

En los primeros cuatro meses de su mandato, quizá la acción más reprobable del gobernador Alejandro Tello Cristerna es haber ordenado recientemente -a través de sus también insensibles subordinados-, ejecutar el desalojo con el uso de la fuerza pública de los habitantes del viejo y digno pueblo de Salaverna, en el municipio de Mazapil. Con el único y ya rancio argumento de que existe en el sitio una “falla geológica” que “pone en riesgo sus vidas”. Si así fuera, el gobierno federal a través de la Secretaría del Trabajo y el Sindicato Minero hubieran cancelado desde hace muchos años la explotación de yacimiento subterráneo del mineral de cobre y oro, cuyo concesionario es el magnate Carlos Slim Helú.

Ésta no solo fue otra gran mentira de Tello Cristerna. Debemos ir más allá, porque los hechos reprobables de tal acción demeritan la dignidad y la moral del individuo que, investido de poder público, ordenó una medida no solo antipopular, sino miserable. Miserable sí, y cabe el término, sobre todo porque Tello actuó atropellando derechos constitucionales elementales, que un servidor público está obligado a respetar. Pero Tello ha preferido ser un lacayo más de Carlos Slim Helú, y como va, su gobierno será peor que el de su otrora amigo y confidente Miguel Alejandro Alonso Reyes.

Y finalmente, este lunes 9 de Enero, con un amargo sabor a cobre en la boca, Judith Magdalena Guerrero Calderón y su partido el PRI, festejará haber arrebatado en la mesa a Soledad Luévano Cantú y a MORENA, el triunfo por la presidencia municipal de Zacatecas.

Maestra Judith, que pena da su caso. Lástima que su carrera política la concluya así. Será desde este lunes usted la Presidenta Municipal de Zacatecas Legal, pero No Legitima. Usted y sus principales asesores lo saben. Pero ¿Desde cuándo en este país a los priistas les ha interesado la legitimidad, verdad? O ¿quizá robaron la alcaldía de Zacatecas, por las inconfesables y oscuras herencias del diputado Carlos Peña Badillo? Ya no podremos saberlo. (FIN)

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